Rutas y excursiones

El Puig de Maria (Pollença)

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Pollença - Illes Balears - Mallorca

El Puig de Maria es una montaña con una vista impresionante.
Con Pollença a sus pies, este monte tiene interés natural y monumental. Sus laderas están cubiertas por un bello encinar y en su cima, a la que se llega por un camino viejo, empedr

Ruta:
Pollença, Mirador del Molí Vell, Santuario del Puig de Maria
Nivel de dificultad:
Fácil
Duración:
50 minutos (solo ida)
Recomendaciones:
Portar calzado adecuado porque el último tramo de la ascensión puede resultar resbaladizo.
El teléfono del refugio del Puig de Maria es 971  184 1 32

El mejor sitio para iniciar esta excursión es la Plaça Major de Pollença, nombre que viene de la ciudad romana de Pollentia, que se situaba al lado del actual núcleo de Alcúdia y que fue fundada por el cónsul Cecilio Metelo, quien incorporó las Illes Balears al imperio romano. En la plaza los domingos hay mercado tradicional y en el se venden frutas, verduras y artesanía. Desde este punto podremos divisar el que es el objetivo de este itinerario, el imponente Puig de Maria, admirado y venerado por los pollencins desde hace siglos, y utilizado desde tiempos inmemoriales como lugar desde el que vigilar la costa ante los temidos ataques enemigos. Otro lugar desde el cual también obtendremos bellas vistas del puig es desde algunos de los 365 escalones que llevan al oratorio dieciochesco del Calvari.
El ascenso al Puig de Maria (325 metros) comienza en el punto kilométrico 51.9 de la carretera Ma-2200, frente a la población de Pollença. Esta montaña también es conocida como Puig de Pollença o Nuestra Señora del Puig. El topónimo Puig de Santa Maria ya era conocido en tiempos de la Conquesta y probablemente proceda del vocablo árabe al-mariyät, cuya raíz significa algo así como ‘ver’ o ‘mirar’, en referencia a las notables vistas que se obtienen desde su cima.
El camino está señalizado y nace a la derecha de la propiedad Construcciones Pons Corró. Un cartel nos indica que el refugio del Pont Romà, incorporado a la Ruta de Pedra en Sec en el año 2007, se halla a treinta minutos a pie, al otro lado de Pollença, pueblo que podremos conocer una vez bajemos de la montaña. Dicho refugio, abierto desde el año 2007, supone el final de una de las etapas de la Ruta de Pedra en Sec (GR 221), la que va del Refugio de Son Amer al del Pont Romà, que dispone de 42 plazas (reservas al teléfono 971 53 36 49). El camino por el que subiremos al Puig de Maria es de asfalto en sus dos primeros tercios. La pista avanza en su primer tramo entre higueras y algunos algarrobos, trazando curvas a derecha e izquierda y ganando altura. El nombre de la mayoría de casas de esta zona hace referencia a la dura cuesta, como las de Costa del Puig o las de Costa de Can’ Moragues. La subida es sinuosa y después de las pendientes más fuertes encontraremos bancos de madera en los que recuperar el aliento. Los primeros pasos nos llevan hacia el encinar, por un camino sostenido y protegido por viejos márgenes. El bosque es muy denso y en él se pueden encontrar encinas de más de diez metros de altura. En sus ramas se observan gran cantidad de pájaros entre los que destacan el pinzón, el verderón, el piquituerto, el roquero rojo o la curruca sarda. El bosque guarda algún misterio, como el que cuenta la madona de Can Vallori de Pollença: “Una nina, que es perdè en el bosc a l’horabaixa, és acollida per una senyora que li inspira confiança i, ben traquil·leta, passà la nit amb ella, mentre els familiars la cerquen desesperadament. L’endemà és trobada la nina pels qui l’havien cercada tota la nit, i és tornada als seus pares que ploren d’alegria en recobrar la filleta. La nina puja al Puig amb tota la seva família per donar gràcies a la Mare de Déu, i, al veure la Imatge, s’exclamà: aquesta és la senyora que me guardà a l’alzinar!”
El encinar tiene un sotobosque muy rico en especies, como el madroño, la zarzaparilla, la madreselva o la artanita. Rechazamos los atajos que pueda haber, ya que podrían dejarnos sin fuerzas. Algunas curvas nos muestran el corte producido en las paredes rocosas cuando se construyó la carretera.

En menos de treinta minutos desde que iniciamos la subida se presenta ante nosotros el Camí de Pedra del Puig de Maria. En este punto termina el asfalto. El camino empedrado, que debe realizarse obligatoriamente a pie, está construido íntegramente con piedra seca y fue rehabilitado por el ayuntamiento de Pollença y el Govern. En los márgenes del camino a la ermita es frecuente la presencia de la cebolla albarrrana, una planta de grandes hojas que al florecer da una espiga de flores blancas y estrelladas. Esta senda nos descubre nuevas panorámicas, sobre la bahía de Alcúdia. Un centenar de metros antes de llegar al santuario nace a nuestra izquierda el Camí dels Ermitans, del Avenc de la Mare de Dèu y del Mirador del Molí Vell. Este sendero nos ofrece mejores vistas sobre Pollença y las últimas estribaciones de la Serra de Tramuntana y comienza con un suave descenso. Va girando hacia la derecha y tras superar una breve pendiente nos deja frente al Avenc de la Mare de Dèu, una de las múltiples cuevas y simas que existen en esta singular montaña. Este camino concluye en el Mirador del Molí Vell, en las ruinas de un antiguo molinero harinero de viento, desde el cual se domina una amplia panorámica de la bahía de Pollença y la península de Formentor.

Desde el mirador regresamos sobre nuestros pasos hasta llegar de nuevo al camino empedrado, con el diseño y alguna piedra medieval. El santuario está situado unos metros más arriba. En días de lluvia o excesiva humedad hay que prestar mucha atención al caminar, ya que este último tramo es muy resbaladizo. Tras el esfuerzo, la recompensa, la que brinda cada rincón de estas casas cargadas de historia. En la cima de la escarpada colina se emplaza el conjunto monumental del Puig de Maria. La ermita fue construida en 1348, el mismo año en que Europa padecía una epidemia de peste negra de la cual Mallorca no se escapó, llevándose a 15.000 personas, una cuarta parte de la población. La tradición dice que en esa misma fecha se encontró una imagen de la Virgen María en este lugar. Las mujeres de Ca’n Sales, dedicadas a la penitencia y la contemplación, fueron las que hicieron levantar el monasterio, consagrado canónicamente en 1371. Como consecuencia del Concilio de Trento, el monasterio fue desmantelado en 1564 y las monjas trasladadas a Ciutat. En 1638 vuelve a estar abierto al culto como santuario. El oratorio, remodelado en los siglos XVIII y XIX, conserva trazas de su antiguo origen. Una torre defensiva y un tramo de muralla rodean a la capilla y a los edificios anejos. En el interior de la iglesia se conserva una imagen de la Mare de Déu. La forma cónica y el aislamiento privilegiado del Puig de Maria nos permite aquí observar algunas elevaciones de la parte norte de la Serra (Tomir, Cuculla de Fartàrix, Puig Gros de Ternelles, Serra de la Font), los valles de En Marc y de Colonya, las bahías de Pollença y Alcúdia, las tierras de Sa Pobla, S’Albufera y las sierras de Llevant.
 

Guía de excursionismo de Mallorca, por Gabriel Rodas.
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