Rutas y excursiones

La Trapa

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Esta excursión circula por una zona costera de extrema belleza, con impresionantes vistas sobre la isla de Sa Dragonera. El antiguo monasterio de la Trapa es parada obligada.
Cala en Basset puede ser un buen lugar para refrescarse

Nuestra ruta comienza en el punto kilométrico 106 de la carretera que va de Pollença a Andratx, entre Estellencs, a unos doce kilómetros, y Andratx, a tan solo cinco de distancia. Este lugar es conocido como el coll de la Gramola (y no, como algunos dicen, de la Gran Mola) y debe su nombre a la antigua possessió de la Gramola. Pasados treinta metros el mojón, en dirección a Andratx, encontramos a la derecha de la carretera un desnivel que conduce hasta una explanada en la que es habitual hallar algún coche aparcado o abandonado. En el otro extremo de la explanada parten dos caminos: uno semiasfaltado, a la izquierda; y otro de carro, a la derecha, que es el que tomaremos al ser la vía que nos llevará hasta las Basses. Dejamos a la derecha una casa de construcción reciente y subimos no más de cien metros, hasta que el camino se vuelve llano y se encuentra con un nueva casa, abajo, a la derecha. Avanzamos por una zona de pinar, con algunos tramos deforestados. Más adelante hallaremos a la derecha un nuevo camino que es el que conduce, en bajada, hasta las casas del Rajolí, una possessió que podremos observar, a lo lejos, entre el puig Roig de S’Evangèlica y Ses Serres. Superada una cadena que cierra el paso a los vehículos, llegamos a una bifurcación, pero no nos desviamos, por lo que seguimos por nuestro camino. En este punto nos sorprenderán antiguas ruinas de humildes construcciones. Al otro lado del camino, a la izquierda, existe una construcción más moderna. A este lugar se le conoce como Ca’n Corso. El camino sube hasta un collado, donde hay un paso sin cadena. La pista traza varios serpenteos, en descenso, y nos mostrará, más adelante, el amplio valle que acoge el pueblo de s’Arracó. En este entorno, uno de los que tienen un índice de pluviosidad más bajo de Mallorca, con una tierra árida, abrupta y pobre, acentuado por los diversos incendios que ha sufrido a lo largo de su historia, detectaremos numerosas marjades, todas abandonadas. Enfrente tenemos Sa Paret des Moro y a nuestras espaldas el puntiagudo Puig des Voltor y el Puig des Campàs.

SES BASSES

Tras dejar un vial que parte de la izquierda de nuestro camino (se dirige a s’Arracó) y superar un breve ascenso, llegamos a la zona de ses Basses, donde encontraremos dos casas y un pozo. La primera la dejaremos a la izquierda, con algunos árboles recién plantados frente a ella, y la segunda, una rústica construcción de una sola planta con portal de madera, Can Jaume de Son Armand, la hallaremos en cuanto acaba el camino carretero. El camino que pasa frente a la casa también nos llevará hasta el cap Fabioler, pero nosotros recomendamos tomar el camino de la derecha que nos deja en un mirador natural con bellas vistas sobre el mar y la serra de Tramuntana. Desde este pequeño mirador parte, a la izquierda, un camino de cabras que avanza por la ladera del puig de les Basses y que concluye en un pedregal rocoso que ofrece panorámicas aún mejores. Frente a nosotros, con la mola de l’Esclop y la costa de Estellencs y Banyalbufar a nuestra espalda, se levanta el peñascal del cap Fabioler, hacia el cual iremos por un senderito que conecta con el camino anteriormente citado que también partía de Can Jaume de Son Armand. La caminata por este sendero de montaña, estrecho pero bien definido, discurre por la ladera del puig de Ses Basses y termina en la encrucijada que lleva al mirador del cap Fabioler. No es un tramo difícil, pero el terreno, muy rocoso, nos hará tomar precauciones.

EL MIRADOR DEL CAP FABIOLER

Un montón de piedras, colocadas a modo de gran mojón, nos ayudará a reconocer el cruce que conduce al mirador del cap Fabioler.


Para visitar el mirador hay que desviarse a la derecha y andar poco más de un minuto. El mirador del cap Fabioler se sitúa frente al mar, como si de un balcón se tratara. Un pequeño muro nos protege del vértigo. Bajo nuestros pies hay un acantilado de unos cuatrocientos metros de desnivel integral, y frente a nosotros, la imponente y salvaje Dragonera. El punto más alto de este gran dragón de piedra varado sobre el fondo marino es Na Popis, con el faro viejo en su cima, de 360 metros. En el extremo opuesto está el cabo y el faro de Llebeig (sudoeste). El 26 de enero de 1995, Sa Dragonera fue declarada Parc Natural por el Parlament de les Illes Balears, para conservarla como patrimonio natural y cultural colectivo. Dos décadas antes, la especulación estuvo a punto de cambiar la ‘illa petita’ para siempre, pues cerca estuvo de llevarse a cabo la idea de construir un gran complejo turístico que incluía un club náutico con 600 amarres. La oposición de grupos ecologistas y la respuesta ciudadana, al grito de Salvem sa Dragonera, lo evitó. Desde el mirador regresamos sobre nuestros pasos hasta la bifurcación, hasta el cúmulo de piedras antes mencionado. Nos disponemos ahora a bajar a la Trapa, a 160 metros de altitud menos que el Cap Fabioler y a poco más de un kilómetro de distancia. En tiempo, unos 30 minutos de agradable caminata, con un paisaje distinto al que hemos encontrado hasta ahora. Dejamos atrás la recortada costa y nos hipnotiza la vista de la isla de la Dragonera así como la cresta del puig de la Trapa y el coll de les Ànimes.

Después de una suave subida, comenzamos un largo descenso por una zona que el 1 de junio de 1994 padeció un terrible incendio, al quemarse 1.300 hectáreas en el municipo de Andratx, incluida La Trapa. Desde entonces, el Grup Balear de Ornitologia y Defensa de la Naturaleza, que adquirió esta finca de 104 cuarteradas (1 cuarterada = 7.103 metros cuadrados) en 1980, trabaja en la recuperación forestal y en la prevención de nuevos incendios.


A poco de iniciar el descenso veremos un caminito que sale hacia la izquierda y que nos llevaría hasta la cima del puig de ses Basses (492 m), coronada con un vértice geodésico. Durante el descenso hacia la Trapa observamos restos de actividad carbonera y ruinas de antiguos marges. Más abajo enlazamos con un ancho camino que procede de s’Arracó y el Coll de Ses Ànimes y que desciende rápidamente hacia la Trapa. Ya vemos el valle de Sant Josep y los edificios de la Trapa.
 
LAS CASAS DE LA TRAPA

La historia de la Trapa comienza en 1810, cuando una comunidad de monjes trapenses se instaló en la finca. Cuando llegaron sólo había algunas casetas de carbonero y algunos bancales. Con el tiempo, transformarían el valle de modo espectacular. La compleja red de captación de agua que idearon les permitió cultivar cereales, legumbres, verduras y árboles frutales en lo que hasta entonces había sido un valle árido. El conjunto de las casas de la Trapa está formado por el edificio principal, la casita del horno y la capilla. Las edificaciones están en la actualidad en proceso de restauración. En la vertiente opuesta, justo enfrente, rodeado de pinos, está situado un molino de tracción animal (molí de sang) bien conservado.


Desde este punto un caminito desciende hasta una gran era y un mirador natural que domina la Cala en Basset, Es Freu y sa Dragonera.


Sobre el acantilado de punta Galera observamos la torre d’en Basset, construcción defensiva que data de 1583 y que es un edificio catalogado y protegido, aunque de propiedad privada.


Para finalizar esta excursión se nos presentan distintas opciones. Una es retornar por el mismo camino de llegada, teniendo en cuenta que el cambio de sentido nos ofrecerá una perspectiva diferente de los lugares antes conocidos. Otra posibilidad es seguir el camino de carro por el que hemos bajado a la Trapa. Este camino sube hasta el coll de les Ànimes y despues desciende hacia el valle de la Palomera para acabar en las proximidades del cementerio de s’Arracó, en la carretera Andratx-Sant Elm. La tercera opción es seguir por el camino llamado de la Costa que nos llevará hasta Sant Elm. Es el camino más corto pero también el que tiene más pendiente. Esta ruta empieza en la segunda revuelta del camino que llega desde el coll de les Ànimes, justo por donde hemos llegado a la Trapa. Tras una breve subida, iniciamos el descenso, que acaba en el centro del valle de cala d’en Basset, donde enlazamos con el camino que conduce de Sant Elm a la cala. Para visitar la cala d’en Basset, una pequeña playa de cantos y rocas, hay que ir hacia la derecha y se llega en pocos minutos. Por el camino hacia cala d’en Basset encontraremos a la izquierda un sendero que tras pasar por una era nos lleva hasta la torre de cala d’en Basset, desde la cual podríamos ir también hasta Sant Elm.


Si decidimos no ir hacia cala d’en Basset torceremos hacia la izquierda, hacia Sant Elm. Avanzaremos por un camino de carro, ancho, hasta un cruce de caminos en el que encontraremos dos casas; la de la derecha, la más alejada del cruce, es Can Tomeví. Nos dirigimos hacia Can Tomeví y volvemos a girar, ahora hacia la izquierda. Siguiendo por el llano camino accederemos a una urbanización de Sant Elm.

Ruta:
Coll de la Gramola, Ses Basses, Cap Fabioler, La Trapa, Can Tomeví, Sant Elm

Nivel de dificultad:
Fácil

Duración:
3 horas 30 minutos

Recomendaciones:
Portar agua y calzado de montaña.

Guía de excursionismo de Mallorca, por Gabriel Rodas.
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