En la dinámica diaria muchas veces te fijas en el mogollón y se te escapa el detalle, el matiz. Con 'El intermedio' ha pasado eso. Durante el curso nos hemos fijado más en los golpes de guion de Wyoming, en sus aceradas ironías, en su desparpajo y también en sus terribles equivocaciones, trastabillándose como un colegial impaciente.
El programa de La Sexta ha logrado cohesionar a un equipo que funciona como solo podría funcionar para no cometer errores de bulto quien se expone a diario a la presión del directo. La entrada vertiginosa de videos manipulados, las actuaciones frikis de Dani Mateo, el reporterismo concienzudo de apariencia banal de Gonzo, el chisporroteo frívolo irónico de Thais Villas, la inclasificable Usun Yoon, actriz que juega a ser siempre Usun Yoon y consigue momentos televisivos de impagable surrealismo.
A este equipo ahormado, en sustitución de Beatriz Montañés, llego a principios de este año Sandra Sabatés, periodista de la sección de deportes de La Sexta. Acertó quien tuvo el olfato de pensar en ella para ocupar el puesto de una señora que había dejado el listón muy alto. Sandra Sabatés se ha soltado. Ha interiorizado la mecánica del directo tan ágil, aunque sometido a un férreo guion, ha encontrado el equilibrio en su relación con Wymonig, a veces imprevisible, y ha demostrado su valía mas allá de dar lectura, y bien, a un texto entre la fría exposición y la suave interpretación. Sandra Sabatés, con el programa de vacaciones, presenta hasta setiembre lo mejor del Intermedio, eso de The Very Best€ Se recuperaran momentos estelares, videos tronchantes, reportajes que siguen siendo vibrantes, y tendremos la ocasión de colocar a Sabatés donde merece.






