Rutas y excursiones

El camí vell de Lluc (Desde Caimari)

3 votos

Selva - Illes Balears - Mallorca

Caminar hasta el corazón espiritual de la isla, el santuario de Lluc, significa seguir los pasos de miles de peregrinos que desde el siglo XIII han venerado la imagen de la Mare de Déu de Lluc. Un camino construido a base de fe y envuelto en tradici

Ruta:
Caimari; el Cavall Bernat; la Costa Llarga; Son Canta; El Barracar; la Llengonissa; la Bretxa Vella; casas del Guix; Coll de la Batalla; Santuari de Lluc.

Nivel de dificultad:
Fácil

Duración:
2 horas

Recomendaciones:
Visitar el Santuari y subir al puig de la Trobada por el camí dels Misteris.

 

Iniciamos la excursión en la calle principal del pueblo de Caimari, Nostra Senyora de Lluc (39ºN 46.424 / 002ºE 54.009), que coincide con la carretera Inca-Lluc. Salimos del pueblo en dirección a Lluc y pasado el punto kilométrico número 7 dejamos a la izquierda el camino que se adentra por el comellar dels Horts, por donde se puede subir al puig de n’Ali. Mientras avanzamos, aún por asfalto, también observamos a la izquierda de la carretera la rota del Carter, una extensión de tierra salpicada por marjades de gran belleza, con una rústica casita con una roca adosada a su lateral izquierdo. Llegados a la primera curva de la carretera, el camí vell de Lluc, cuyos restos materiales se remontan generalmente a las obras del siglo XVIII, sigue recto y se despide momentáneamente del asfalto. Arranca con forma de camino de carro, con restos de su antiguo empedrado. El puig de n’Escuder, que se levanta a nuestra izquierda, escondite en su día de bandoleros y en el que, según la leyenda, se levantaba una fortaleza de los moros, es uno de los protagonistas de este primer tramo. También lo es el Cavall Bernat, una roca fálica que sobresale a la derecha del camino. Según un relato popular, “la Mare de Déu filava per assullà i quan sentia trepig de gent corria a amagar-se a les coves del puig de n’Escuder. Un pic, atropellada, deixà la filosa dreta allà on estava, i quan tornà, en lloc de filosa hi trobà aquell penyal” (citado por Antoni Ordines).

La Costa Llarga y Son Canta
Siguiendo nuestra vía tomamos un atajo en forma de sendero empedrado y subimos sus 26 escalones. El camí vell pasa bajo unas encinas, deja atrás un cruce y enseguida sube hacia la carretera de Lluc, junto al punto kilométrico 9, en un lugar conocido como sa Ferreria, topónimo que hace referencia a la instalación de esta actividad cuando se construía la actual carretera (1884- 91). Cruzada la carretera, empieza la Costa Llarga, un tramo empinado y bien empedrado, fruto del trabajo realizado por la Escola de Margers. Al principio de la subida una lápida nos recuerda la muerte de un soldat que perdió la vida al servicio de la Marxa des Güell a Lluc a Peu, en el año 1994. El final de la Costa Llarga, en la que sudaremos pero recibiremos la recompensa de los vistosos serpenteos del camino, lo marca Son Canta, a la derecha del camino. Unos metros después encontramos una bifurcación. Por la derecha, indicado como GR, un camino nos enfoca directamente el puig de n’Alí. Por ese camino podríamos llegar también hasta Lluc –más arriba enlaza con nuestro camino, antes de la Bretxa Vella–, pero optamos por tomar el que continúa en subida, ligeramente hacia la derecha. Un poco más arriba volvemos a encontrar la carretera y cogemos hacia la izquierda. Avanzamos por el asfalto y llegamos a las casas del Barrancar, en el coll homónimo, entre el puig Nespler (623 m) a la derecha y las estribaciones de levante del puig de n’Ali (1.035 m) a la izquierda. Las cases se levantan a la izquierda de la carretera, con un alzado de dos plantas. A la derecha existen otras casas que también están integradas en el nombre genérico del Barracar.

El Barracar y la Llengonissa
La primera vía al santuario de Lluc que se conoce es el camino medieval de les Creus, llamado así por los siete medallones que contenían relieves con los misterios de la Mare de Déu. La tercera de estas cruces se encontraba en el coll del Barracar. Se colocó en 1399 y fue sustituida en 1618 por una nueva que desde 1974 se encuentra situada junto a Cal Amitger, antes de la plaza de Lluc. El Barracar fue durante siglos propiedad del santuario de Lluc y servía como lugar de descanso para los peregrinos que subían a Lluc. La primera documentación data de 1349. Los tres caminos a Lluc: el medieval, el del siglo XVIII y la carretera, pasaban por delante. Existen numerosas glosas que hacen referencia a la existencia en este lugar de mujeres de buena presencia:

En es Barracar hi ha roques
i es camins són mal plans
però hi ha unes al·lotes
qui són com a diamants
Ses dones d’es Barracar
totes són caragoleres,
sa pengen un picarol
i corren com a someres

Dejamos atrás el coll del Barracar y continuamos en dirección a Lluc por la carretera. Del camí vell, sepultado por el asfalto, ni rastro. Cubiertos unos setecientos metros se nos presenta la oportunidad de recuperarlo, por lo que torcemos hacia la izquierda por un camino de carro que nace tras un portillo con barrera: el portell de la Punta. Iniciamos la subida de la Llengonissa, llamado así por la gran curva que describe. Más arriba encontramos un refugio a la derecha, con bancos y mesa de madera en la que reponer fuerzas. El tramo de la Llengonissa, el fragmento más moderno del camí, nos ofrecerá buenas muestras de empedrado. A la derecha nos sale el camino (GR) que podríamos haber cogido a la salida de las casas de Son Canta. La vista, en este punto, llega hasta Campanet y Búger.


El pas del Grau y el Salt de la Bella Dona
Unos minutos más de ascenso nos dejan en una pequeña abertura artificial entre rocas que nos anuncia la proximidad de la Bretxa Vella. Hacia la derecha, hacia el vacío, contemplamos el corte en la penya del Grau que tuvo que hacerse para la carretera y que se conoce con el nombre de la Bretxa Nova. El milagro más popularizado de la Mare de Déu de Lluc, el del Salt de la Bella Dona, tiene al Grau como protagonista. Cuenta la leyenda que una mujer casada que no había cometido ninguna falta en su matrimonio fue víctima de las sospechas de su marido, al que le invadieron unos celos sinsentido. Pensaba que le engañaba y en lugar de resolver sus infundadas teorías, el hombre decidió quitarle la vida. Para ello la llevó, con la excusa de mostrarle la profundidad del valle, hasta lo más alto del Grau, donde arrojó a su inocente esposa al abismo. El hombre esperó unos instantes para asegurarse de su muerte. La noche era bien oscura y no se veía nada ni se veía a nadie. Únicamente, en su caída, la mujer gritó: Mare de Déu, ayudarme. El marido siguió su camino hasta el santuario de Lluc, tranquilo, pero al entrar en la iglesia, ya con la luz del día, se encontró con su mujer arrodillada ante Nostra Senyora de Lluc, sin herida alguna. Allí mismo reconoció su error y pidió perdón a Maria Santíssima y a su mujer, quien le dijo que Nostra Senyora de Lluc, a la que había invocado y conocía su inocencia, le había salvado de la muerte y que con sus propias manos la había llevado sin daño alguno hasta su Santa Casa. El qui em desitja amor bona que jo no em veja amb salut, caiga dels penyals de Lluc del Salt de la Bella Dona Desde el pequeño corte en las rocas nos dirigimos a la Bretxa Vella, situada sólo a unos centenares de metros. La Bretxa Vella (portada de esta ruta) fue construida a base de barrenos en 1708 con el fin de salvar el peligroso paso del Grau. Constituye el punto más elevado de esta excursión y en él podemos saborear la altura alcanzada antes de iniciar el descenso hacia Lluc. Continuamos el itinerario y tras superar algunas rocas caídas por los últimos desprendimientos, llegamos a las casas del Guix, situadas a la izquierda del camí vell. Nuestro camino franquea un portillo y en este tramo discurre bajo grandes encinas, a la derecha, para desembocar en la bifurcación del camino de Comadreda, que conduce también al puig de Massanella. Este camino de Comafreda sube hacia la derecha, mientras que el nuestro sigue en línea recta, pasa junto a la font del Guix y nos envía de nuevo a la carretera, a la altura del puente que cruza el torrente del Guix o de Comafreda. Desde el puente caminamos en dirección al coll de la Batalla. A la izquierda, justo antes del restaurante, nace un camino que, tras una larga travesía, llega primero hasta Ses Figueroles y luego hasta Alcanella. Nosotros seguimos avanzando hacia Lluc por la carretera, hasta dar con el cruce que por un lado lleva a Lluc y Pollença y por el otro a Sóller. En esta curva cogemos el sendero que, señalizado como GR, nos llevará hasta el refugio de Son Amer. Abierto todo el año, dispone de 52 plazas y está gestionado por el Consell de Mallorca (teléfono 971 173700). Desde el refugio obtendremos una bella panorámica de la vall de Josafat y el santuario de Lluc, al cual llegaremos en pocos minutos siguiendo un camino señalizado que parte del refugio.


 

Guía de excursionismo de Mallorca, por Gabriel Rodas.
Senderismo: Más de 50 excursiones en Mallorca

Galería de fotos

Mapa

Actualidad

Machu Picchu, una visita obligada en Perú.

Los 5 mejores destinos para viajar solo

Descubrir lugares en solitario te permitirá abrirte más a los desconocidos y a lo nuevo

Las norias más espectacularesdel mundo

Las norias más espectaculares del mundo

Una forma divertida y diferente de conocer desde otra perspectiva ciudades como Londres o París

Ciudad vieja de Jerusalén, un reclamo turístico.

Los 8 mejores cascos antiguos del mundo

Conoce algunos de los centros históricos más famosos que traspasan años, fronteras e idiomas

Planes

Al Aire Libre

Encuentra los eventos de