Rutas y excursiones

El Camí Vell d'Estellencs a Puigpunyent

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Estellencs - Illes Balears - Mallorca

Antes de que se construyera la carretera Banyalbufar- Estellencs- Andratx, el sistema de comunicación de Estellencs se basaba en un camino, de carro en unos tramos, en otros de herradura, que conectaba con Palma a través de Puigpunyent y La Vileta.&

Ruta:
Estellencs; Font de Son Jover; Coll d’Estellencs; La Teulera; Casas de Son Fortesa; Puigpunyent.
Nivel de dificultad:
Fácil
Duración:
3 horas 30 minutos
Recomendaciones:
El primer tramo es un camino casi perdido. Prohibido llevar perros. Es aconsejable pedir permiso a los propietarios de Son Fortuny y Son Fortesa.
 

El punto de partida de esta excursión se sitúa en los lavaderos de Estellencs, en la primera curva entrando en el pueblo si se viene de Banyalbufar (39ºN 39.203 / 002ºE 29.019). De espaldas a los lavaderos, tenemos que empezar a caminar por la callejuela de la derecha.

Franqueada una pequeña barrera metálica, avanzamos por encima de una acequia, Sa Síquia de sa Font d’Amunt, con el torrente a nuestra izquierda. Dejamos un puente a la izquierda. No obstante, unos metros más adelante cruzaremos el torrente y pasaremos al otro lado subiendo por un marge semiderruido. En 2008, vecinos de Establiments y defensores de los caminos públicos venidos de otros pueblos, limpiaron y rescataron del olvido un camino que con el paso del tiempo ha sufrido numerosos cambios que han afectado tanto a la tipología como el trazado.

Este tramo del torrente es el más delicado y conviene andar con precaución, por lo irregular del terreno. A nuestra izquierda se levanta un marge de contención que defiende unos terrenos en los que se cultiva la apreciada Malvasia. El camino, invisible, nos obliga a saltar al lecho del torrente y de inmediato volvemos a subir al lado izquierdo del torrente.

Después de atravesar una zona de cañas e higueras, salimos del torrente, por la izquierda. El camino va consolidándose y se pega a una pared seca que queda a nuestra izquierda. Unos minutos después llegamos a una pista, en la que torcemos a la derecha.

Sólo caminaremos por ella unos metros ya que enseguida recuperamos el viejo camino, situado a nuestra izquierda, un metro por encima de la pista. Para ello habrá que ayudarse con las manos.

La fuente de l'Ull de l'Aigua
Nuestro sendero es un camino estrecho que más arriba dejará a la derecha la acequia que viene de la fuente del Ull de l’Aigua y que salva el torrente por un hermoso puente. Dicha fuente se encuentra cerca de las casas de Son Fortuny, al fondo de una hondonada formada por el torrente de l’Aigua. Un conjunto de tubos, acequias, depósitos y elementos mecánicos permiten la llegada del agua a Estellencs.



Después de salvar un tramo con muchas piedras sueltas, encontramos una barrera, que franqueamos para cruzar luego el torrente. Caminamos unos pocos metros con tendencia hacia la derecha, enfilando las casas de Son Fortuny, y a la altura de unas construcciones destinadas a usos ganaderos enlazamos con un camino agrícola, por el que seguimos hacia la izquierda. Las casas de Son Fortuny, con torre de defensa y portal redondo, quedan a nuestra derecha, por encima de los campos de cultivo.

Nuestro itinerario no llega hasta ellas, les da la espalda y tuerce a la izquierda, cerca de una zona umbría del torrente, en busca del camino empedrado, de origen medieval. El viejo camino irá entrelazándose con la pista forestal, que al requerir máquina excavadora lo seccionó. La construcción de la línea eléctrica también motivó un grave deterioro.

Entre encinas y pinos vamos subiendo por nuestro camino, que presenta restos de empedrado, piedras sueltas y piso irregular producto del desmoronamiento de algunos marges. Pinos, encinas y olivos irán dominando el paisaje, en el que también encontramos enebro, carrizo, matas, cardos y zarzaparrillas. Alguna fita y puntos de color rojo ayudarán a orientarnos.


La pista y el camino coinciden con frecuencia, pero en otras ocasiones el camí vell traza un nuevo itinerario. En cada momento conviene distinguir entre la ruta tradicional y la nueva y optar por aquélla. Un mirada retrospectiva nos ofrece una nueva perspectiva de las ya lejanas casas de Son Fortuny. Al nordeste, el panorama está dominado por los Puntals de Planícia. En esa dirección pasaremos por un pequeño encinar, tras el cual volveremos a caminar entre olivos y pinos. Un poco más adelante pasamos bajo la línea eléctrica, identificada con el número 18, a título orientativo.


Después de una serie de curvas muy continuadas, más arriba llegamos a un aljibe de planta rectangular, la fuente de Son Jover, que también cuenta con una canaleta que conduce el agua y un pequeño bebedero bajo el depósito. El topónimo Son Jover, apellido muy frecuente en Estellencs, parece referirse a una antigua possessió desaparecida hace tiempo, cuyas ruinas se encuentran al norte de la fuente. Tres curvas más arriba llegamos a una bifurcación y seguimos por la derecha. Si fuéramos por la izquierda, a pocos metros del cruce encontraríamos una fuentecilla, con una pila bebedero junto a un marge, debajo de una higuera. En una nueva bifurcación, más arriba, vamos por la izquierda, ya que por la derecha continúa la pista forestal que enlaza con una torre eléctrica (la número 16). Dentro del encinar, el camino va subiendo y con frecuencia aparece el empedrado antiguo.

La sombra del encinar, junto con restos de actividad carbonera, dominan este nuevo panorama. En la siguiente bifurcación importante, dejaremos a la izquierda un camino que se dirige a Planícia y Banyalbufar. Después de una caseta de carbonero con rotlle de sitja, dejamos a la derecha un sendero y encaramos la recta final que nos dejará en el Coll de Estellencs.

El Coll de Estellencs
El Coll de Estellencs está dividido por una gran pared de piedra seca que discurre sobre la cresta. La franqueamos por la escalera de madera que está a la izquierda de la barrera. En la otra parte del portillo comienza el término municipal de Puigpunyent y el descenso hacia Son Fortesa.

La bajada, con una cierta tendencia hacia la izquierda, es suave al principio, aunque luego se acentúa. A unos cinco minutos del coll llegamos al Trescollat, un importante cruce de caminos. El de la derecha conduce a Puigpunyent por el Grau. Nuestra ruta elige la opción de Son Fortuny, por la derecha.

Antes de seguir bajando, nos dirigimos unos metros al sur, en el mismo cruce, para asomarmos a un mirador natural que nos brinda una nueva panorámica: a la izquierda, podemos ver lo que un día fue la ermita de Sant Onofre; y en el centro, la villa de Puigpunyent, con el puig de na Bauçà al fondo.

Descendemos por la pista de la derecha y a unos cuatro minutos del anterior cruce, nos sale la desviación que nos llevaría hasta las ruinas de la edificación de Sant Onofre. Esta ermita, también llamada de Son Fortesa, fue fundada en 1660 por el ermitaño Jaume Català de Santa Magdalena, natural de Selva.

En 1776 el obispo de Mallorca ordenó su abandono, pero a principios del siglo XIX fue restaurada y habitada nuevamente por ermitaños hasta que en 1819 sufrieron un violento robo y la abandonaron. La edificación pasó a manos de una familia payesa. Su etapa agrícola también tuvo fin y desde entonces su ruina es progresiva.

Seguimos bajando por nuestra pista, que al poco tiempo gira a la izquierda y franquea el portillo del bosque que antiguamente separaba el olivar del encinar. Las indicaciones, en forma de flechas en los palos de madera y fites, hacen imposible la desorientación, a pesar de que transitamos por un laberinto de pistas forestales nuevas que se entremezclan con la antigua red de caminos carboneros.

La possessió de Son Fortesa
Tras pasar por la fuente de la Muntanya, más conocida con el nombre de l’Abelló, llegamos a la Teulera, un taller artesano de tejas y baldosas que se abandonó hace décadas. Unos minutos más de bajada y llegamos a la possessió de Son Fortesa.

Estas cases son un inmejorable exponente de antiguo casal de la nobleza terrateniente mallorquina. Se encuentran elevadas, sobre una gradería de marjades, y su configuración actual responde mayoritariamente a la reforma que se le aplicó en la primera mitad del siglo XVII. La possessió ya está documentada en el siglo XV.

Delante del camino de las casas de Son Fortesa, a la izquierda, está el camino del Salt de Son Fortesa, uno de los lugares conocidos como el nacimiento de la Riera. De propiedad privada, tiene el acceso prohibido. Desde la possessió, el camino, asfaltado, avanza hacia la carretera de Puigpunyent a Esporles, a la que llegamos en pocos minutos tras franquear una barrera metálica. Entramos en el pueblo por el antiguo barrio de Son Bru. En un giro a la derecha nos situamos en la calle llamada de la Carretera Nova de Estellencs, donde hay parada de autobuses y desde la cual podremos dirigirnos al centro de la villa.

Por Gabi Rodas.

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